Fotos Biografia Maria Vazquez

Nombre: María Vazquez
Medidas: 89-58-90
Altura: 1.72
Cabello: Castaño
Ojos: Marrones
Ocupación: Modelo

Esta damisela, que tiene 3 hermanos mayores, vivió mucho tiempo en los Estados Unidos, donde estudió en el Mary Mount School, del cual egresó con un puntaje sobresaliente: más de 94 puntos sobre un máximo de 100. Su futuro universitario era lógico pero en New York la agencia de modelos Exclusive Influence descubrió cual sería su rumbo a seguir. Allí vino el primer ofrecimiento que incluía un viaje a Japón; pero los padres le impidieron (a la entonces menor) la ansiada travesía.

A los 17 años volvió a la Argentina. Comenzó a estudiar Ciencias Políticas y se internó plenamente en el mundo de las pasarelas y producciones fotográficas. Es así como llegó a su primera gran campaña publicitaria (Taverniti Jeans), en la cual se consolidó como una de las chicas top del país.

Modelos Argentinas

Entre otras empresas fue cara de By Deep, Class Life, Sol y Oro y Stéphanie. Hoy es la conductora de El Rayo, magazine que se emite semanalmente por América 2, e integra el staff de Ricardo Piñeiro; y piensa dedicarse a las Ciencias Sociales o algo relacionado con la investigación.

Un auto: Mazda

Una bebida: agua

Un film: Dead Again

Un lugar: New York

Un músico: Rod Stewart

Un deporte: atletismo

Un hobby: no tengo

Un animal: mono

Una amiga: Macu

Un recuerdo: muchos

Una alegría: muchas
Una flor: jazmín

Una cábala: no tengo

Un amor: mi mamá

Un perfume: Kenzo

Un defecto: millones

Una virtud: soy buena

Una frustración: no tuve

Una desilusión: amorosa

Ropa interior: encaje

Un diario: Clarín


Entrevista

Sin ningún lugar a dudas, María Vazquez es una de las mujeres más deseadas y admiradas por los hombres de la Argentina. Consagrada como top model, su imagen ha sido tapa de revistas y de innumerables producciones fotográficas, así como constante su participación en desfiles. Y además, trabaja en la televisión, tarea que desarrolla a través de su programa "El Rayo", en el que se está haciendo un lugar como conductora.
Pero María también es la señora de Cambiaso, ya que está casada con desde hace casi un año con el mejor polista del mundo, luego de una relación de muchos años. Dice que no le gusta el polo (ni tampoco otros deportes), pero es una figura habitual en el palenque, cada vez que Adolfito sale a jugar.
María es una persona muy simpática e inteligente. Se confiesa una mujer de su casa, alejada de la imagen glamorosa que se supone tienen todas las modelos, y tratando siempre de ser una persona normal y una buena esposa para su marido y, como dice ella, "su cable a tierra".
En esta entrevista exclusiva, María cuenta todo. Su vida, su carrera, su relación con Adolfito y con el mundo del polo.


Contame un poco sobre tu vida, tu familia.
Bueno, mi papá es embajador, y mamá es historiadora aunque nunca ejerció. Ella tenía una cuenta pendiente con el estudio, en realidad había estudiado bioquímica y dejó para seguirlo a papá. Y entonces, al tener eso pendiente, decidió que quería estudiar historia que es lo que más le gusta en la vida. Pero básicamente, se dedicó a su familia. Tengo 3 hermanos varones, más grande que yo - Facundo, Diógenes y Jorge. Yo soy la única mujer y la más chica.

Y cómo es eso? La mimada de la casa, al ser la mujer y la más chica...
En realidad, tengo un recuerdo bastante traumático con eso de ser la única mujer y la más chica, porque la excusa era que los hombres podían y yo no, o eso de - sos la más chiquita, entonces mamá y papá te dan todo, pero en el fondo yo me quería sacar el estigma de ser la única mujer. Es decir, era para bien y para mal - no vos no, porque sos mujer, porque sos la más chica. Y de adolescente, eso de tener tres hermanos varones era una contra. O sea, la ventaja es que eran sobreprotectores, pero en algún lugar eso también te jugaba en contra, porque eran celosos, los amigos de ellos estaban prohibidos para mi y eran cosas como - pero mamá, no la vas a dejar salir! Igual, siempre me las rebusqué porque era medio rebelde.

Y ni hablar de los novios!
No, la verdad es que no, era tremendo, sobre todo con los amigos de mis hermanos. Eso era como un código y no se podía - no, con mi hermana imposible! También mi vida tuvo mucho que ver con los viajes. Viví tres años y medio en República Dominicana, tres años y medio en Nueva York, y cuando papá se viene de vuelta para la Argentina yo tenía 17 años. El primer viaje fue cuando yo tenía 9 años. Volvimos para acá, yo hice 1° y 2° año acá, en San Isidro, y después 3° y 4° en Nueva York. También estudié 4 años de ciencias políticas y fue cuando comencé mi carrera de modelo.

Y cómo reaccionaron tus hermanos varones, tan sobreprotectores, cuando decidiste ser modelo?
Al principio fue como un juego. Eso empezó en Estados Unidos, en realidad. Mis hermanos estaban estudiando acá, y yo viajé con mi mamá y mi papá, y me ofrecieron trabajar de modelo. Mi mamá, con tal de que yo me adaptara y me quedara en Estados Unidos, me alentaba para que vaya a los castings, aunque siempre estaba muy bien cuidada. Fue una época muy difícil para mí, en especial el primer año que fue bastante traumático. Yo iba a un colegio doble escolaridad, hablaba inglés mañana y tarde y había muy pocas alumnas. Tendía 14 años, imaginate que era cuando recién empezaba todo - las fiestas, el viaje de egresados más adelante, así que tardé en adaptarme a una nueva cultura, otro idioma. Cuando volvía la Argentina, vieron que todo eso era más que un hobby, ya era un trabajo. Ricardo Piñeyro me ofrece trabajar con él y acá sigo, después de 8 años.

Y cómo conociste a Adolfito?
Lo conocí en la tapa de la revista Gente - él estaba como polista del año y yo como modelo del año. Yo estaba de novia, él también, y yo estaba muy aburrida en esa fiesta. Fui con Ricardo y me quedé en un rincón, esperando a que me llamaran para hacer la foto. Adolfito estaba a dos pasos míos, nos presentaron, y nos quedamos charlando.

Fue "love at first sight" o les llevó un tiempo comenzar la relación?
No, no tomó tanto tiempo. En realidad, en ese momento, ninguno de los dos nos imaginamos nada. Nos quedamos hablando, él me había dicho que era un chico de campo y yo no lo conocía. Me contó que jugaba al polo y yo nunca había visto un partido de polo! El polo por ahí tomó más auge en estos últimos años, pero en ese momento no se hablaba tanto y yo no soy muy deportista, no miro ni fútbol ni tenis, nada. Nos quedamos hablando y dije - bueno, con este chico nunca más, es del campo! Ninguno de los dos nos habíamos buscado. A la semana siguiente, nos encontramos en la fiesta de la revista Gente, en la puerta. Había muchísima gente y justo nos encontramos nosotros - qué hacés acá?! Nada, me dijo él, y me contó que estaba con Lolo y con Mariano y que habían ganado el Abierto Argentino. Estaban con un amigo de ellos que no lo dejaban entrar y cuando Adolfito me vio, dice - yo entro o entro! Ellos habían ido a festejar que habán ganado y después de mucho tiempo, me enteré que Lolo le dijo - sí, andá que está buenísima! Dejaron al amigo en el auto como 4 horas y entramos juntos a la fiesta y nos quedamos hablando toda la noche. Yo había cortado con mi novio en esa semana y él también, porque tenía una novia en Estados Unidos, que no venía nunca. Después me pidió el teléfono, que se lo di después de varios intentos de parte de él. Yo justo le estaba contando que había cortado con mi novio y yo decía - que va a pensar este chico, me pide el teléfono y yo se lo doy al toque!

Digamos que fue persuasivo...
Sí, fue muy persuasivo, así como lo ves! Pero también estaba bastante tomado esa noche. Se había tomado unas cervezas y estaba alegre, porque cuando toma alcohol se desinhibe... Bueno, le di mi teléfono y como a los 3 días me llamó y de ahí, no nos separamos nunca. Fuimos juntos a Punta del Este - él con su familia y yo con la mía, pero nos veíamos todos los días. Y después se fue a Palm Beach, lo que fue una prueba fuerte para los dos, ya que hacía solo un mes que salíamos.

Y cómo manejan el tema de los viajes y las separaciones?
Al principio, fue muy difícil. Yo lo conocí, estuvimos un mes juntos y después se va a Palm Beach por dos meses. Es muy difícil cuando recién empezás una relación y que el chico te diga - chau, me voy dos meses a vivir afuera. Pero en ese tiempo, no pasaba un día sin que él me llamara, 2 veces por día. Yo no lo podía acompañar, porque mi mamá no me dejaba y, además en esa época estaba trabajando y estudiando y bueno, bancamos un viaje, dos viajes y se hizo una costumbre. Al segundo año, yo empecé a acompañarlo.

Y ahora les cuesta estar separados, o ya están adaptados?
Siempre cuesta. Pero tenés dos formas de tomarlo - o te matás directamente o le ves lo positivo. Lo bueno es que yo estoy haciendo algo que me gusta y me va muy bien y él disfruta que yo haga esto. Y por otro lado, yo lo acompañé mucho durante 6 años. El primer año no, pero después yo iba a Inglaterra - nunca iba los 4 meses, por ahí iba dos meses a Palm Beach, y entonces buscábamos un equilibirio. Yo dejaba algunas cosas acá, aunque tampoco las descuidaba del todo.

Y después de que se casaron, él se fue enseguida a Palm Beach...
Este año, cuando nos casamos, fue muy difícil, porque yo estaba comenzando un proyecto nuevo que era la televisión. Y realmente, más allá del tema del casamiento que fue algo muy hablado por nosotros, ya que era oficializar de alguna manera lo que veníamos sintiendo y construyendo hace años, fue muy duro para mí, en cuanto al apoyo, ya que era un proyecto nuevo y él no estaba. Pero se sufre de a ratos, hasta que uno le encuentra el equilibrio.

Digamos que compensan las separaciones, sabiendo que ambos disfrutan de lo que hacen.
Sí, y el tema es que Adolfito y yo también tenemos mucha diferencia en cuanto a gustos de cosas - por ejemplo a él le gusta el negro a mí el blanco, a él le gusta el campo a mí me gusta mucho la ciudad.

Y cómo te las arreglás para vivir en el campo, si te gusta tanto la ciudad?
Porque yo soy más abierta que él. Yo estoy bien en donde me pongas, pero tengo que estar contenida, con mis afectos, pero soy abierta, disfruto de todo. A mí me gusta mucho la casa, tener mi casa, mi televisión, mis libros, mi marido, mis amigos. Y bueno, a él no le gusta mucho el tema de la ciudad. Tenemos una esencia que es muy parecida, y es que él es muy tranquilo y yo también. A pesar del medio en que me muevo, no soy de salir. Nunca me gustó ir a bailar, ir al cine. Me gustan los programas en casa, que vengan mis amigos a tomar mate, a comer un asado, unas pizzas, todo bien para adentro. Las pocas veces que me ven muy expuesta es porque realmente tenía muchas ganas de ir, o porque es por trabajo, porque sino trato de evitarlo. Soy muy fiaca en eso de ir y venir!

Y vos justo estás en un ambiente de mucho movimiento y fiestas.
Exacto, y yo soy ajena a todo eso. Nunca me gustó, soy muy atípica, a los 15 años tampoco me gustaba. No era de ir a bailar, prefería que mis amigos vinieran a casa.

Adolfito es una persona muy tímida y da la impresión de que no le gusta mucho el tema de la exposición mediática. Cómo lo maneja? Y cómo se lleva con el hecho de que de que sos una modelo famosa, que está en la tele y en las revistas?
Lo que pasa es que cuando él me conoció fue cuando yo recién empezaba y estaba más expuesta aún de lo que estoy hoy. El era conocido en el mundo del polo, pero no a nivel masivo y aceptó que las reglas del juego eran así. Viste que cuando te enamorás, al principio no cuestionás y justamente las cosas que más te gustan al principio, son las que detestás después. Pero él se lo banca, por ahí hay cosas que le gustan más que otras o te dice que no - esta foto, no...

Eso te quería preguntar, cómo hacés cuando te sale algún trabajo tipo una producción en ropa interior, vos lo hablás con él o sos de tomar las decisiones sola?
También algún desnudo artístico... No, gracias a Dios, siempre fui muy lógica en las cosas. Cuando yo estoy convencida de algo, honestamente no lo consulto. Si siento que algo lo puede incomodar, lo hablo, pero sé que siempre es algo donde sé que estoy cuidada, con la gente que yo quiero y sé que el producto es importante. Por ahí, si siento que a él le va a molestar, lo hablamos, sino, no. Es como que yo le diga - mirá, no me gusta que viajes 6 meses al año, viajá 4. A mí, de repente, no me gusta que viaje, pero bueno, sé que su laburo tiene que ver con eso y ya lo conocí así.

Por el tema de los viajes de Adolfito, pensaste alguna vez en la posibilidad de trabajar afuera?
No, nunca. Tuve propuestas para trabajar afuera, pero como mi vida se trató mucho de ir y venir todo el tiempo, una vez que tuve la posibilidad de establecerme en el país, no quise saber más nada con irme afuera. Y cuando viajo, voy en calidad de mujer de él. Porque durante el año, acá los dos tenemos una vida muy agitada - él con la temporada de polo y para mí, esta es la época más fuerte de trabajo. Entonces, cuando viajamos es cuando yo más disfruto, porque por ahí es como una fantasía. Casi siempre vas a lugares paradisíacos, entonces voy a disfrutarlo, estoy con él, hago mi rol de mujer, lo acompaño, cocino para él, pienso en él y en todo lo que necesite.

O sea que la idea, afuera, es ser la señora de Cambiaso.
Sí, afuera soy la señora de Cambiaso.

Y cómo te manejás con los medios acá, en Argentina?
Yo lo llevo bien. En algún momento de mi carrera tuve una lucha con eso. Hoy entiendo que es parte de las reglas del juego, que está bien que la gente se interese en vos, forma parte del trabajo. En el momento en que yo elegí esto, sé que hay posibilidad de vida privada, pero que uno le tiene que dar ese lugar.

Siempre se pensó que, dada la fama de ustedes, el casamiento iba a ser algo cool y muy mediático, y sin embargo fue algo muy tranqui, sencillo, en el campo. Cómo lo decidieron y quién fue el que propuso casarse?
Èl tomó la iniciativa. Fue un trabajo mío de hormiga durante muchos años, ya que él no era muy partidario del matrimonio. Hacía mucho que los veníamos hablando - íbamos y veníamos, cuando yo tenía ganas él no quería, y cuando él quería yo no quería. Un día vino de Dubai y me dijo - nos casamos. Y yo - pero, Adolfito, como que nos casamos, vos te estás yendo en dos semanas. Y él me dice - no importa, yo arreglo todo, y nos casamos, hacemos algo íntimo. Fue en el campo, en un registro civil al lado del pueblo y yo me puse un vestido que saqué del placard, que tenía para otra ocasión. Mis hermanos no pudieron venir porque no tuvieron tiempo, organizamos todo en dos días, vinieron nada más que los íntimos. Y creo que así fue mejor, porque pienso que es algo muy íntimo. Y como todavía no nos casamos por iglesia, todavía está abierta esa posibilidad, aunque en este momento no lo sentimos así.

Para cuándo planean tener hijos?
Por ahora no. Él tiene ganas, pero yo quiero esperar. En este momento es complicado, porque si vos me dijeras que Adolfito trabaja en Argentina, bueno, está todo bien, porque yo tendría mi casa acá, mis horarios, alguien que me ayude. Pero cómo hago con mi marido dos meses afuera y yo acá, con mi hijo? Yo tengo que trabajar y es imposible privarlo a él que vea a su hijo.

Cómo es Adolfito?
Es muy inteligente, sereno, sabe muy bien lo que quiere. Es muy intuitivo y muy pacífico. No es tan tímido. Es tímido, pero la gente cree que es más tímido de lo que parece, o hasta antipático. Es muy reservado, está en la suya, en sus pensamientos. Tiene sus momentos.

Y por qué pensás que hay gente que lo ataca tanto? Por ejemplo, fue víctima de muchos insultos por parte del público, durante la final del Abierto Argentino, en el 2000.
Yo creo que tiene que ver con el éxito. Una vez que llegan a cierto nivel, es como que el argentino tiene la necesidad de bajar a esos ídolos. Yo creo que es resentimiento y lo que pasó en Palermo, es una anécodota, pero no sé que es lo que lo desencadenó. Pienso que a Adolfito lo quiere mucha gente, porque lo admira polìsticamente, pero lo que pasa es que también es un tipo que nadie sabe mucho de él, por ahí la gente espera más de él y quizás eso no les gusta. Creo que el deporte en general tiene esas cosas, y en el polo también, ahora que está más fanatizado, hay cada vez más gente, se difunde más. Por ahí no tiene el nivel de otros deportes, a nivel sponsors, pero hay un avance. Pensá que cuando yo lo conocí, en 1994, el polo era mucho más cerrado que hoy. Además, es un tipo que se preste mucho a los medios, y los polistas en general, creo que tampoco.

Y cómo son los polistas?
Creo que los polistas no tienen nada que ver con lo que la gente cree que son. Hay que diferenciar lo que son los polistas, tienen su entorno, los petiseros, sus amigos del polo, su equipo, ellos como individuos, con todo lo que se genera a su alrededor. La gente imagina a los polistas como tipos que andan en autos carísimos, con una mujer linda al lado y nada más. Pero toda su vida pasa por el mate, sus petiseros, los caballos, su campo... Es como me pasa a mí con el tema del modelaje, a la gente le cuesta entender que yo puedo ser una persona normal, como la chica que vive al lado de tu casa. No sé, a veces lo veo cuando estoy en el palenque - me miran y no se animan a acercarse y en realidad, yo soy igual que Tamara Castagnola, o Camila y todas mujeres de los polistas.

Cómo ves el ambiente del polo? Es tan competitivo como el de las modelos?
Es muy competitivo, te diría que casi más que el de las modelos, porque son muy pocos los patrones buenos que pagan bien y hay cada vez más y mejores jugadores de polo. Y por otro lado, es un deporte de una vida útil más larga que otros deportes, pero al mismo tiempo no es una profesión, tipo mi hermano, que es abogado, y va a ser abogado hasta los 60, 70 años. Es larga con relación a los otros deportes y corta con relación a otras profesiones, y eso hace que sea competitivo.

Te gusta el polo?
No, en realidad no me gustan los deportes. No soy de mirar un partido de fútbol, de tenis. Igualmente, siempre estuve relacionada con deportistas. Mis hermanos siempre fueron muy deportistas y mis novios también.

Mirás los partidos cuando juega Adolfito?
Miro poco los partidos, pero voy en calidad de mujer y voy porque sé que para él es importante. Y también voy a determinados partidos, a lo mejor no estoy en los partidos fáciles, pero sí en las semifinales y finales. Afuera voy porque allá es como un programa ir al polo. Acá es difícil, por mis tiempos, mis horarios.

No pudiste ir a la final de Hurlingham, este año.
No, no fui porque estaba trabajando y me quería matar! A él le encanta que yo vaya y lo acompañe, lo que me agradece siempre es que yo no sea muy fanática, es decir que no entienda mucho de caballos. Yo creo que para el nivel donde ellos están, también es medio complicado. Es como si yo fuera abogada y él abogado, estaríamos todo el tiempo hablando de trabajo y sería aburrido! Él detesta la gente que opina cuando no se le pregunta, tipo que yo diga - mi amor, me parece que esta yegua no te anduvo tan bien, o me parece que a tal otra le falta tal cosa. Yo creo que me mata! Lo que pasa es que es un tipo que sabe muy bien lo que quiere. Le encanta hablar conmigo, tipo que si yo no conozco, te cuenta la anécdota del caballo, algo como - y sí, se me jorobó ésta yegua que era la mejor que tenía. Podemos hablar de eso, pero desde otro lugar.

Y si por ahí está mal porque perdió un partido, o las cosas no le salieron del todo bien, lo último que quiere es llegar a su casa y hablar de polo con su mujer.
Exactamente. Y además, los deportistas tienen un entorno que solamente es eso - su vida es solo el polo, y yo soy, en algún punto, su cable a tierra.

Qué otras cosas le gustan a él, aparte del polo, cuando es Adolfito Cambiaso, la persona?
En realidad, está siempre muy enchufado con el polo, con los deportes - fútbol, tenis, surf. Entonces, yo lo saco un poco de eso. Le hablo de mi laburo, de mis cosas. Yo soy una persona que le gusta mucho informarse, ver televisión, entonces lo saco de todo ese circuito. Vos pensá que vive en el mismo lugar donde trabaja - sus amigos trabajan con él y para él. Y yo creo que me muero si tengo que vivir en el mismo lugar donde trabajo! Ellos están hablando de caballos y llego yo de Buenos Aires, aguafiestas, a hablar de otra cosa! Soy una especie de cable a tierra.

Nunca te tentaron para taquear o eventualmente jugar al polo?
Si! Las chicas siempre me dicen, aunque ya no intentan, porque saben que no me gusta. Y en nuestra época de pleno enamoramiento, Adolfito me hizo taquear, me compró un caballo chiquito, me hizo pintar los tacos de rosa... ésas cosas que vos hacés por amor al comienzo y, a esta altura ya no me agarran más! Y bueno, ahí quedó. La yegua que me regaló está ahí, cada día más gorda, y los tacos no sé quien los tiene...

Te ves con un hijo polista?
Sí, pero ojalá tenga la posibilidad de elegir. Yo creo que de alguna forma, los chicos son inducidos por los padres. Adolfito me decía una vez que a su hijo le va a enseñar lo que mejor sabe, y lo que él mejor sabe es el polo, su pasión, así que el chico lo va a mamar. Lo que pasa es que yo siempre le digo que vamos a tener hijas mujeres, y que le va a pasar lo mismo que a Juancarlitos Harriott! Y entonces va a tener que armar un equipo de mujeres! Y él se ríe. Le encantaría tener nenas, pero me dice - no, un varón tengo que tener! Y yo - ya vas a ver, vamos a tener cuatro nenas!

Quiénes son tus mejores amigos en el ambiente del polo?
El Lolo para mí fue siempre como un hermano, es una persona que yo adoro. La familia Castagnola en general - el padre era un santo y la madre es como si fuera mi madre. La familia de Lolo es como una segunda familia para mí. Su hermana Tamara es íntima amiga mía - yo soy la madrina de su hija, tengo muy buena relación con todos los Castagnola. Y también con los Pieres - Tatiana, Cecilia, las adoro. Aunque mi más íntima amiga es Tamara.

Cómo son las mujeres del polo?
Creo que a veces es muy difícil ser la mujer de un polista, y como de cualquier deportista. Los tipos están muy concentrados en lo que hacen, y viven solo para eso. Es muy difícil. Los polistas son muy nómades - dos meses en un lado, tres en otro. Y las mujeres pueden hacer cosas, como un curso, ir y venir, entonces, en ese punto es como muy complicado, y realmente es una vocación. Yo he encontrado gente maravillosa en el polo, y con las mujeres he hecho muy buenas amigas.

Sentís que vas cumpliendo tus objetivos, tanto en lo personal como en lo profesional? Qué es lo que más desearías lograr?
Yo quiero más. Creo que la vida tiene etapas. Y yo tuve una etapa de modelo que se cumplió, fui evolucionando gradualmente y con una cierta coherencia. Siempre me gustó todo lo que tuviera que ver con la tele, soy adicta a la tele, me gusta todo lo que tenga que ver con la comunicación, y logré hacerlo de la mano de El Rayo, que es un producto excelente, así que me gustaría seguir creciendo en esto. Creo que recién estoy abriendo la puerta de algo, me gustaría abrirla y entrar.

Te costó ingresar a la televisión?
Sí, me costó, porque no encontraba el proyecto que a mí me gustara. Las ofertas que tenía eran todas de actuación. Me parece que estoy aprendiendo y que todavía tengo mucho por aprender.

Cómo te ves de acá a 20, 30 años?
Espero que juntos, con Adolfito, y rodeada de una maravillosa familia - hijos, nietos...

Pequeños polistas?
Y... espero que me salga algún intelectual, también!




WebJCP | Abril 2007